EL CRISTO DE CECILIA – Versión Asado

Y entonces alguien en un bar, quizá en la barra, tras unos lisos, o mejor,  en una charla de arte improvisada después de un asado deja caer la pregunta:

¿Qué carajo es restaurar?

– Restaurar es intervenir, acordemos ese punto inicial. Es una labor de intervención cuyo objetivo es lograr que la obra se preserve lo mas fiel posible al original, en materia y en esencia– dice un comensal con el pullover manchado con mocilla

– ¡Muy bien!, ¡te la sabes de memoria guacho! acota el parrillero, que aún después del postre sigue parado, distribuyendo las brasas para que lo que quedó del asado no se reseque demasiado.

– Lo mas fiel posible al original, pero ya no es el original, no señor, no en esencia ni en materia. Una obra restaurada es otra obra, no me jodan – esta afirmación proviene de un hombre flaco, con la nariz chata. Tiene los labios pintados de vino y los ojos chinos, pendencieros.

– Pero si no se la restaura se pierde, y el arte es para todos los hombres, para la humanidad toda – responde el del pullover manchado

– ¿Para la humanidad toda?, ¿y quien te dijo eso?, ¿el autor de la obra?  Quizá la obra era solo un adorno para cubrir el blanco de la pared, o de una columna y nada mas, quizá el tipo la hizo de aburrido nomas, sin pensar en la humanidad, sin siquiera suponer que su obrita debería permanecer en el tiempo.  Tal vez hasta fue una tarea que hizo a desgano, por orden del cura.  Pásame un pedacito de vacío…

– Bueno, pero no esta mal que la obra perdure…yo también quiero vacío.

El parrillero termina de servir la carne y destapa el tercer vino.

– Tampoco está bien. Perdura una obra no concebida para perdurar. Y solo perdura en lo material

– Chino, aflojale al tinto que no te sale la de tanto decir “perdura” se te traba la lengua.– interrumpe el parrillero mientras llena los vasos vacíos.

El hombre del pullover traga un pedazo demasiado grande de carne y con la garganta raspada lanza una pregunta que por la ronquera parece agresiva:

– ¿Cómo en lo material?

El chino interrumpe el viaje de un pedazo de carne pinchado que iba a su boca:

– Claro, es una obra materialmente parecida al original, pero con otros significados, en otro tiempo,  pensada para un tiempo determinado que perdura por el capricho de las nuevas generaciones.

Bueno, es cierto, seguramente esa obra hoy no significa lo que significó antes…pero se la podría haber restaurado mejor. Uy, me manché el pullover

– Sale con vinagre…¿Cómo hubiese sido mejor?

– Con mas…técnica, dejándola mas parecida, mas igual….

Ahora el chino eleva la voz:

– ¿Mas parecida a que? , ¿A la original?…ya nunca será el original…es una obra intervenida y la interpretación de Cecilia es tan válida como la de cualquier restaurador…porque no es mas que eso, una interpretación de lo que el artista quiso significar

El parrillero, de espaldas a los comensales, mirando a las brasas, lanza un grito indignado:

– ¡Pero la vieja hizo un desastre, ese Jesús parece el dibujito de un nene, ni un hombre parece…la mina dibujó un monito!

– Puede ser, pero la restauración fue hecha con la misma fe y devoción…o más…que cualquier restaurador. La esencia de la obra fue bien restaurada, aunque el resultado material sea un desastre.

– Con la devoción como única herramienta no se restaura – acota casi en un susurro el hombre del pullover intervenido con morcilla.

– Con la técnica solamente, tampoco

– Bueno, Chino, entonces debería combinarse la búsqueda del sentido original con las técnicas adecuadas

– Si, casi lo mismo que pintar una obra nueva…a medida que discutimos respeto mas la restauración de Cecilia, al menos fue una interpretación honesta. Las carencias técnicas me importan un rábano, la técnica se muere con los años, desaparece tras la humedad, se pierde en las grietas, se opaca por el viento…

– Y que propones…¿que cada uno restaure a las obras como le parece?

El parrillero se une en la cruzada:

¡Claro, salgamos todos a hacer monitos, monitos por todos lados!

– ¿Ah, no se hace así?, ¿los restauradores no interpretan las obras a restaurar?…deberíamos discutir sobre que es interpretar entonces. ¿Quién tiene la visión objetiva, única y verdadera de una obra?…si me responden eso pago el próximo asado

El hombre del pullover amorcillado infla el pecho y responde junto con una exhalación:

– El autor

El chino se sonríe de costado:

– No, ni siquiera el autor. La obra deja de ser del autor cuando se muestra mundo. Es más, si el autor decidiera restaurar su propia obra, la estaría interviniendo, las estaría transformado en otra obra. Ese artista que vuelve a trabajar sobre una obra terminada ya fue atravesado por el tiempo, por nuevos significados, por nuevos conocimientos…por infinidad de factores que afectan a la interpretación. Querido, el asado de las diez de la noche no es  el de las  4 de la mañana, aunque sean del mismo costillar.

El parrillero pone los brazos en jarra y hace ruido con el pie:

– ¿Entonces no pagas el próximo asado?…vos pediste que te respondamos

– Sí, pago el próximo asado, pero inviten a Cecilia, me encantaría escucharla hablar de la obra.

– Claro, que nos cuente sobre el monito

 

Todavía hay un pedazo de matambre que está justo. Unos minutos mas y sería incomible. En unos minutos la charla derivará en algún tema completamente distinto, tal vez en el análisis de las diferencias entre tetas naturales y tetas con siliconas.

 

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Mariano

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